PRIMEROS PASOS (1960-1966)

Nace en Barcelona en Septiembre del año 1946, desde muy temprana edad Albert manifiesta una clara vocación artística hacia la música y el teatro. A los catorce años y en compañía del trompetista Martín Colomer fundan el grupo “New Jazz Quartet” siendo uno de los primeros conjuntos de jazz a crearse en España.

Albert, en 1960 percusionista del New Jazz Quartet
Albert, en 1960 percusionista del New Jazz Quartet 7

A pesar de su temprana edad, su trabajo como percusionista en el repertorio del grupo, mereció elogiosos comentarios de la crítica especializada,  paralelamente trabaja como primer actor en la Compañía Momo de Teatro dirigida por Roger Justafré. A los 17 años y tras la temprana muerte de su padre decide encaminarse profesionalmente en su vocación artística. En Málaga, trabaja como actor profesional en la Compañía de Doña Ángeles Rubio Argüelles a los 19 años, desarrollando al mismo tiempo con el violonchelista holandés Gert Kretz la pareja artística Maxi and Cardy dedicada a números de clown musical.

 
“Maxi y Cardi”, foto Eugenio Griñan

PERIODO DE FORMACION (1967-1970)

En el año 1968 y tras estas primeras experiencias se traslada a París para cursar estudios en la Escuela de Jacques Lecoq de  mimo teatro y movimiento. Allí estudia comedia del arte, máscara, arte del clown, análisis del movimiento, improvisación, acrobacia dramática etc. Todo ello de la mano de quien se  convertirá en su maestro-raíz. Paralelamente  trabaja  la  acrobacia  circense   con M. Bono de L`Ecole du Cirque. 

En París conoce a la actriz inglesa Celia Booth con quien forma su primera compañía independiente de teatro visual, estrenando en Barcelona, en el Teatro Romea  la obra Teatro de máscaras y movimiento. En una segunda presentación en el mismo teatro incluye  la colaboración del grupo de marionetas La Claca, de Joan Baixes y Teresa Calafell.

Celia y Albert en “El té de las cinco” número de Máscaras y Movimiento
Celia y Albert en “El té de las cinco” número de Máscaras y Movimiento

Este temprano trabajo recibió una muy calurosa acogida de crítica y público. Posteriormente Albert y Celia hicieron una segunda versión del mismo espectáculo presentándolo en el L.A.M.D.A Theatre de Londres con el título Maketheatreup.


“El combate” número de Maketheatreup

PERIODO ITALIANO (1971-1973)

Al finalizar los estudios en la escuela de París, el mismo Jacques Lecoq le hizo una ambiciosa proposición; dar clases de mimo, acrobacia dramática y comedia del arte en la Escuela del Piccolo Teatro de Milán (Italia) uno de los más prestigiosos centros docentes de Europa. Entonces la línea artística de la escuela, de clara inspiración brechtiana, no se adaptaba muy bien con las nuevas corrientes artísticas de las cuales Albert venía impregnado tras sus estudios en París. Al finalizar el curso escolar, presenta dos trabajos que rompen radicalmente con la línea racionalista de la escuela. En el primero titulado  Una passegiata in campagna se limitó a mostrar a una vaca viva en la sala de danza, como ejemplo de presencia pura y belleza de movimiento natural. En el segundo trabajo titulado Tempesta acababa todo el público literalmente empapado de agua y entre ellos el director de la escuela, el desenlace era previsible, Albert acabó así su experiencia docente.

Se dedicó luego a preparar su primer espectáculo en solitario titulado II Mimo Vidal y compuesto de dos obras. En la primera L´inizio della giornata mostraba como un ciudadano al extrapolar los gestos rituales del vestirse, acaba estrangulándose haciéndose el nudo de la corbata. En la segunda parte Week-endun rutinario trabajador se expande en fantasías al disfrutar del poco tiempo libre que le concede su apretado ritmo laboral.


“Week-end”, foto Marina Melani

Estos primeros trabajos presentados en el Teatro Stabile di Como (Italia) mostraban ya, aunque en clave de comedia, la clara actitud crítica e inconformista que encontraremos a lo largo de toda su carrera artística.

En la Italia de principios  de los años 70 y después del mayo del 68 en París se respiraba un efervescente ambiente de agitación política y cuestionamiento social, idóneo caldo de cultivo para el posteriormente laureado Premio Nóbel de Literatura y gran comediógrafo lombardo Dario Fo que con su “Teatro della Comune” mantiene una presencia muy viva en todo el país.

Al ser Darío Fo amigo de Jacques Lecoq, Albert había tenido ocasión de conocerlo en sus frecuentes visitas a la escuela. Al presentarse en su compañía y ser aceptado en ella como actor, pudo mantener así una continuidad en su formación artística, ya que Darío Fo representaba la escuela italiana de una semejante actitud artística, humana y social. Darío Fo acogió con entusiasmo la incorporación de A.Vidal en su compañía, actuando como actor de gira por toda Italia con la obra Il Telaio y en el papel de Il mangiavespe en substitución del mismo Darío Fo.

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En el papel de “Mangiavespe” en la obra “Il Telaio” de D.F. li

De este encuentro surgió el espectáculo actuado en solitario por Albert y dirigido por Darío Fo  Lavora, lavora che domani e domenica.  

Durante los dos siguientes años trabajará como actor en esta compañía y a través de toda Italia, llegando incluso a escribir Darío Fo una obra especialmente dedicada a las capacidades interpretativas de Albert y que llevaba por título Traliccio di stato sobre la desaparición del editor Feltrinelli.

En una pausa de su trabajo con la compañía, presenta en el Festival Internacional de Música Contemporánea de Como la obra Charter claramente influenciada por su colaboración con el comediógrafo italiano. La obra trata sobre la peripecias de un turista romano que coge el avión por primera vez en su vida para ir a visitar el Museo Nacional de Londres. Este trabajo que al principio se presentó casi como una composición “a capella” de música contemporánea, fue tomando con el tiempo un corte trágico-cómico, siendo un gran éxito popular que le llevaría por los más prestigiosos teatros de Europa. 

Ya finalizada su colaboración con la Compañía de Darío Fo y antes de su regreso a París, Albert presentó en el Teatro Spazio Zero de Roma la obra Mitti e riti della borguesia.

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Mitti e riti della borguesia, foto Valentino Grazioli

De su experiencia en Italia y sobre todo de su colaboración con Darío Fo, extrajo unas inestimables enseñanzas en la misma línea de trabajo iniciada en París con Jacques Lecoq y que serían el perfecto complemento entre las escuelas francesa e italiana de teatro de alta comedía y de la mano de sus dos grandes maestros.

PERIODO PARISINO (1974-1976)

Con este bagaje artístico y a la edad de 26 años, se instala en París ya como profesional del espectáculo y durante un próximo periodo de dos años y medio.

Al principio y en el  ya desaparecido cabaret L´Ecluse presenta cada noche su anterior obra L´inizio della giornata. En este momento  busca una nueva sintonía en su trabajo, cómo reorientarse en el panorama artístico de la ciudad, todavía no han empezado los grandes cuestionamientos existenciales que le llevarán luego a abrirse camino a paisajes insospechados.

Escribe en su estudio de la Rue Volnay la obra Le Rituel que presentará junto con la actriz Marie Pillet en el Festival de Como, Italia.

“Le Rituel” Festival de Como, Italia
“Le Rituel” Festival de Como, Italia

Esta época de París estará marcada por tanteos, incertidumbre y reorientación. Aquí Albert está a la búsqueda de la propia identidad como creador, a la sombra aún de los dos grandes maestros de quienes va digiriendo las profundas enseñanzas recibidas. Actúa en varios teatros de la capital francesa con obras fruto de su estancia en Italia; en el Theatre Cyrano y Theatre d´Edgar con las obras Week-end y Charter trabajando paralelamente como actor de teatro y televisión.

Una obra significativa de este período es Opera Solo en colaboración con el compositor de música contemporánea Phillipe Capdenat. En este trabajo volvemos a apreciar una constante relación entre música y teatro. En Opera solo un bebé con extraños poderes, corta con sus propios dientes el cordón umbilical que le  une a su madre y se aventura por la ciudad burlando todo tipo de normas sociales, acabará siendo perseguido por la policía, encontrando refugio en las cloacas de la ciudad y siendo expelido a un vertedero de la periferia. Allí descubrirá al gran amor de su vida, Beatriz y que al cantar sus bellezas, descubriremos que no se trata de otra cosa más que de una motocicleta.

En su próxima obra Le diable a ressorts - estrenada en el Theatre Le Palace de París, experimenta por primera vez en el  escenario la conjunción entre maquinaria industrial y teatro físico, elementos de esta obra eran una motocicleta y unos grandes globos de gas que acabarán explotando al ser alcanzados por flechas multicolores seguidas de catapultas, rotura de platos, huevos lanzados a una cariátide, petardos etc.

Expresión todo ello de un paroxismo que le llevaría a un cambio brusco en su existencia e itinerario artísticos. Un día en plena actuación y con el público en la sala,  inesperadamente deja de actuar y dice que lo siente mucho pero que a partir de ese mismo momento; deja el teatro, que por favor se dirijan a la taquilla que les reembolsarán el dinero. Como era presumible esperar el director del teatro montó en cólera con él y Albert no pudo más que excusándose decirle que no encontraba ninguna explicación racional y que sencillamente que era así, que dejaba el teatro. 

Quizás pensó que decidir dejar el teatro tomando un café no tenía la misma fuerza, que dejarlo física y realmente desde arriba de un escenario y con el público delante.

En otra ocasión tuvo que interrumpir un espectáculo a media actuación pero esta vez fue por causa ajena. En la ciudad de Siena en Italia y actuando como actor en la Compañía de Darío Fo y en la obra Il Telaio alguien le susurró mientras estaba en escena que se había recibido una llamada telefónica anunciando la existencia de una bomba en el teatro y que podía explotar en cualquier momento. Al final no ocurrió nada, era sólo una falsa alarma de unos grupos de extrema derecha contrarios a la línea política del espectáculo.

PRIMER VIAJE A LA INDIA (1976)

Quince días fueron más que suficientes para vender todas sus pertenencias, dejar el apartamento de París y escaparse lo antes posible de una situación caótica  creativa y existencialmente.

Quizás algo nuevo tenía que suceder en su vida y trabajo artístico y como siguiendo una chispa intuitiva y premonitoria, este algo nuevo se fue a buscarlo al continente asiático y más concretamente a la India. La estancia en este país a principios de 1976 no duró mucho ni fue en sí particularmente fructífera, al ser sencillamente un primer contacto con una cultura y visión del mundo, diametralmente opuestas de las inquietudes sociales y culturales en las que hasta entonces había estado inmerso. No obstante poco a poco la filosofía y cultura hinduistas irían haciendo mella en su proceso creativo.

DIRECTOR Y PRODUCTOR DE CORTOMETRAJES DE CINE BARCELONA (1976-1978)

Por aquella época moría en España el General Franco, dándose así por finalizado un periodo de cuarenta años de dictadura militar. Al restablecerse de nuevo la democracia en España, se creó un muy positivo ambiente de apertura social y cultural, por lo que  decidió volver a su país instalándose en su ciudad natal e iniciando una nueva faceta de su creación artística: esta vez como productor y director de cine.

En estos próximos tres años 1976, 1977, 1978 y en compañía de Maribel Melero realizó tres cortometrajes en formato profesional de una duración aproximada de doce minutos cada uno. El primero de ellos La Boda presentaba una visión crítica sobre  la institución del matrimonio comparándola en clave surrealista a un combate de boxeo. El segundo cortometraje La Cena trataba de la voracidad con la que  unos señores de la alta sociedad comían un cerdito asado el día de Navidad siendo ellos mismos al final convertidos en cerdos. El tercer cortometraje que cerraba así una trilogía de lenguaje surrealista y crítica social se titulaba El Consumidor aquí el personaje interpretado por él mismo, se ve sumergido en un mar de ansiedades irresistibles adquiriendo cada vez más y más nuevos productos de consumo. 

Fotograma de “La Boda”
Fotograma de “La Boda”

Tras estas nuevas tentativas en el mundo de la imagen, siente de nuevo una necesidad de rompimiento. Desde su abandono de los escenarios en París todavía las aguas no entraban aún en su cauce. La crisis seguía sin resolverse, a pesar de la muy excelente acogida por parte de crítica y público que tuvo en el Teatro Romea de Barcelona al presentar una recopilación de sus trabajos anteriores en Europa, Week-end, Opera-solo y Charter todo ello con el título genérico de El bufón y de ser premiado su trabajo cinematográfico como productor y director.

Fo Fotograma de “La Cena”
Fotograma de “La Cena”

Fotograma de “El Consumidor”
Fotograma de “El Consumidor”

De este significativo y rompedor trabajo en la historia del mimo contemporáneo se publicó en España el libro Cant a la mímica  con fotografías de Leopoldo Samsó.

“Charter”, foto Leopold Samsó
“Charter”, foto Leopold Samsó

Un día muy especial, parecido a aquél en el que se había negado a sí mismo como artista frente al público, Albert decidió abandonar la ciudad para sentirse física y mentalmente perdido y desorientado en medio del bosque.

Aquella conjunción entre los paisajes interior y exterior, tuvo un resultado mágico en su vida, le dio la fuerza para tomar una sorprendente e irracional decisión existencial; en pleno éxito de su carrera artística y a la edad de treinta años, decidió retirarse a vivir como un ermitaño a la montaña, apartado de la civilización. 

Es así como a unos ciento veinte kilómetros de Barcelona y en pleno Pirineo catalán, adquiere una muy antigua casa de campo cuyos cimientos datan del siglo X y que a mil doscientos metros de altura y aislada del mundo, constituyó el perfecto refugio desde donde iniciar una nueva etapa existencial y creativa. 

Este indómito personaje a partir de este momento sorprenderá al mundo entero con su nueva visión del arte y de la cultura.  Ninguna luz eléctrica en varios kilómetros a la redonda, pleno aislamiento y vida contemplativa, espacio exterior e interior fundidos en una misma realidad. Paseos por la montaña, silencio, auto-observación y escucha del propio cuerpo y de ahí la recreación del gesto y la presencia como entidades en sí mismas, sentado en una roca frente a los cálidos y matutinos rayos del sol, sintiendo la magia y belleza del mundo a través del movimiento. 

Su anterior formación y experiencia artísticas le permitirán ir así entramando una red de nuevos conocimientos, base fundamental en la construcción de este nuevo concepto del arte y de la cultura que acabaría luego denominando arte telúrico

Pero nos encontramos todavía a mediados de 1978 y faltarán aún 10 años de intensos trabajos sobre la energía corporal y el concepto de comunicación, para que podamos ver el nacimiento del, por él mismo denominado, canto telúrico

Fruto de cursillos impartidos en Barcelona los dos años anteriores, ex-alumnos suyos suben a visitarle a su refugio en la montaña. Con uno de ellos Tony Jodar y con la bailarina Marisa Madrona inician prácticas de movimiento corporal al aire libre inspiradas en el alma de la marioneta. 

REFUGIO EN LA MONTAÑA PRIMEROS MONTAJES PARATEATRALES (1979)

“El Aperitivo”, Festes de la Mercé, Barcelona
“El Aperitivo”, Festes de la Mercé, Barcelona

Poco a poco se irá perfilando una sencilla dramaturgia El aperitivo que acabará siendo uno de sus más significativos trabajos. En principio Albert que había decidido abandonar los escenarios se limitó a presentar este trabajo a modo de experiencia en el escaparate de una zapatería. La acción de unos cincuenta minutos, consistía en una pareja que tomaba un aperitivo frente a una mesita y servida por un camarero. La perfección y refinamiento artístico de este trabajo le valieron calurosísimos elogios, animándole a presentarlo en festivales internacionales. 

Fue así como sin habérselo propuesto, tuvo que volver a los circuitos comerciales del arte, mostrando El aperitivo en los más importantes festivales europeos, aunque eso sí, fuera ya de los convencionales espacios escénicos y actuando al aire libre en estaciones de trenes, plaza públicas, aeropuertos etc.

Para este trabajo contó con la colaboración de Carles Santos, quien compuso e interpretó la música de acompañamiento al piano durante toda la obra.  

Durante los dos siguientes años Albert y Marisa que formaban pareja en el escenario y en la vida real se debatirán entre el refugio espiritual y los circuitos comerciales del arte. 

Fue representando a España en el Festival de Nancy (Francia) donde conoció al gran Maestro japonés de danza Butoh, Kazuo Ohono de 82 años y que acabará influenciando significativamente en su evolución creativa. La ruptura de sus relaciones sentimentales con Marisa  provocó la desintegración de la incipiente compañía de teatro que había creado. Su soledad en el refugio de la montaña no tenía ahora el mismo sentido, tampoco el posible retorno a la ciudad. Difícil disyuntiva al habérsele truncado las propias salidas. Albert se siente acorralado por sí mismo.

INCURSION EN EL GENERO DE LA REVISTA (1980)

El fin de su relación sentimental con Marisa Madrona y la consiguiente disolución de la compañía hacen que Albert se encuentre completamente solo y sin orientación creativa. 

Este momento es muy propicio para desaparecer como artista de vanguardia del panorama cultural y dar vida a uno de sus inconfesables sueños y que fue siempre el mundo de la revista y del cabaret, del cual provenían sus grandes ídolos del cine mudo. 

Así se presenta a las puertas del Teatro Oasis de Zaragoza como anónimo personaje que busca trabajo en calidad de cómico de revista. Tras un positivo encuentro con el director del teatro, éste decide bautizarlo en su mismo despacho con el nombre de “Cachito”.  Al día siguiente entraría a formar parte de la plantilla del teatro como aprendiz de cómico y con un modesto salario. Durante cuatro meses permaneció en total anonimato viviendo esta experiencia y aprendiendo de la rica tradición oral de un género artístico en vías de desaparición y que fue el Teatro de Revista.

Cachito en el Teatro Oasis de  Zaragoza
Cachito en el Teatro Oasis de Zaragoza

TRILOGIA DE LA MUERTE (1981-1982)

Realizada este experiencia y de retorno de nuevo a su personaje de la vida real, necesita sin embargo seguir negándose a sí mismo para recrearse en las energías de la muerte, de la total desaparición para renacer  en algo, o no y que todavía no intuye.

Una única solución simbólica le permitirá liberarse de este impasse: El abrazo a la muerte, al omnipotente abandono y a la absoluta negación de lo manifestado para fundirse en el magma telúrico, caos primigenio al que todos debemos de tener la capacidad reconvocar a lo largo de nuestras vidas. 

De este sentimiento nacen dos obras que giran en torno al tema de la muerte. En la primera de ellas El entierro convocaba  a todos sus amigos y conocidos a asistir a su propio funeral, mediante un anuncio que salió publicado en los principales periódicos de su ciudad natal. La ceremonia fúnebre se celebró en la ciudad de Vic y para ello contrató a los Servicios Funerarios como si de un caso real se tratase. Igualmente el coche fúnebre iba adornado con las apropiadas flores y cintas con la inscripción, tus amigos no te olvidan etc …

“El entierro”, foto Leopold Samsó
“El entierro”, foto Leopold Samsó

El velatorio se instaló en una pequeña salita en una gran casa abandonada del centro de la ciudad, allí se hallaba rodeado el féretro de grandes velas y protegido por los mismos empleados de la funeraria.  La atmósfera resultante era verdaderamente sobrecogedora.

Aunque los asistentes al entierro pronto supieron que se trataba únicamente de una representación,  no llegaban a desembarazarse totalmente de los condicionamientos propios del ritual. El cortejo fúnebre atravesó la población escoltado por policías motorizados de la guardia urbana y seguido a pie por unas trescientas personas. En este punto se creaba un segundo estado de representación y en el cual todos los participantes en el cortejo fúnebre, se convertían así mismos en actores frente a aquellos que desde los balcones de sus casas, veían sencillamente pasar  un entierro.

 El aspecto más sorprendente de toda esta ocurrencia de Albert vino cuando imperceptiblemente el coche fúnebre fue aumentando la  velocidad para acabar desapareciendo a la vista de todos, en un descampado.

El siguiente acto de la trilogía de la muerte consistió en hacer una presencia a las puertas del cementerio en Sitges y a las cinco de la mañana. 

Este acción se presentó dentro del marco del Festival Internacional de Teatro de Sitges con el título Danza por un momento de silencio.

Festival de Sitges 1981, foto Leopold Samsó
“Festival de Sitges 1981, foto Leopold Samsó

Al principio, se encuentra el actor detrás de la cortina. La primera acción consiste en atravesarla. Este espacio, sin embargo esta mediatizado por una imperceptible transparencia.  

Salir de esta transparencia y presentarse crudamente, representa una forma de vacío, de desnudez, es como salir a la ingravidez del espacio. Aquí el cuerpo explora, camina, se aleja de sus principios, se tambalea,  se pierde cada vez más dentro del reino del caos.

El suave encanto de lo desconocido, el encontrarse un objeto material en este tercer viaje representado por la alfombra de metacrilato con luz propia, le da la seguridad de una referencia, camina hacia delante y hacia atrás, la conoce.

Su confianza ha puesto un pie en el vacío, ha explorado un nuevo mundo. A efectuado un viaje al reino de la muerte.

No es de extrañar que en este estado anímico, existencial y creativo, viaje a Japón entrando en contacto con la vanguardia de la danza Butoh, también conocida como Danza de las tinieblas.

En Tokio recibe enseñanzas del que será su tercer gran maestro, Kazuo Ohono, colaborando paralelamente con el también coreógrafo y bailarín de Butoh, Min Tanaka.

En el Teatro Plan B de Tokio, cuna de la vanguardia nipona de danza, presenta la obra Omoide en la que él mismo se introduce lentamente en un cúmulo de tierra, bailando las sensaciones que tiene una persona en sus últimos instantes de vida, cierra así con esta obra la trilogía en torno al tema de la muerte. 

De vuelta a España y fuertemente influenciado por las nuevas corrientes artísticas, forma de nuevo compañía de teatro para iniciar los ensayos del montaje Cos.

Albert y su grupo de actores en las Hurdes. Mostrando las danzas de energía (1982), foto Leopold Samsó
Albert y su grupo de actores en las Hurdes. Mostrando las danzas de energía (1982), foto Leopold Samsó

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“Cos” (1983), foto Leopold Samsó

En su centro de trabajo en los Pirineos convoca en el mes de mayo a cuatro actores Albert Jaén, Dietrich Grosse, Javier Millán y Toni Jodar éste último había ya colaborado con él en el montaje en El Aperitivo

Como preparación al estado anímico de los ensayos, propuso una experiencia existencial y artística de entrega absoluta al azar existencial y creativo. De este manera abandonaron el refugio artístico en la montaña para iniciar una expedición  de tres meses que les llevaría por diferentes pueblos de España. 

La reglas de juego eran bien sencillas, desde el momento de la salida se desconocía  el destino tanto a corto plazo, como en su totalidad. La expedición se componía de automóvil con rulotte y camioneta., se debería siempre pernoctar  al aire libre y en la naturaleza no pudiendo cobijarse  en hoteles ni en campings. La jornada empezaría al alba con prácticas de ejercicios corporales en torno a la energía del cuerpo humano. Con esta base de actividad puramente abstracta se fue sin embargo desarrollando un principio de dramaturgia que se fue ordenando poco a poco, en unas curiosas relaciones energéticas de los cuerpos en el espacio. De aquí, pronto surgió la idea de presentar estas coreografías escénicas al aire libre  en pueblos y plazas públicas. Durante el azaroso recorrido se agregó  a la expedición la artista Ampar Roselló  La expedición llegó hasta las Hurdes desde donde se inició el camino de regreso. 

Una vez de nuevo en el estudio de la montaña, en Vidrá empezaron a ordenarse a modo de espectáculo todas aquellas experiencias acumuladas en la insólita expedición.

En el mes de febrero estrenaron en el Teatro de Regina de Barcelona ., la obra Cos. Aquí la música electrónica en vivo creada e interpretada por Navarrete e Iglesias acompañaba las evoluciones de cinco actores en el escenario, entre ellos Albert y con la presencia de maquinaria industrial teledirigida por radio control creada por el escultor Enric Pladevall, proyecciones multimedia etc. 

En ese mismo año 1983 se publica el libro Cant a la mímica con fotografías de Leopoldo Samsó y textos de Jacques Lecoq, del poeta Joan Brossa y del escritor Xavier Fábregas todo ello en torno a la anterior obra Charter de su época italiana.

LA PRESENCIA, LA NO REPRESENTACION (1983-1988)

De nuevo en su refugio de la montaña, recibe la llamada de Ricard Salvat director del Festival Internacional de Teatro de Sitges, la conversación, que a menudo Albert gusta de citar, se desarrolló de la siguiente manera: 

R.S. - Albert, me gustaría que presentases un nuevo trabajo tuyo en mi festival. 

A. - Lo siento Ricard, pero no se me ocurre nada. Lo único que me apetecería hacer, sería sentarme en un sillón  y leer el periódico. 

R.S. - Me parece genial. ¿Por qué no haces exactamente eso y frente al público? 

A. - Si a tí te parece bien pues vamos a hacerlo así, pero además de leer el periódico podría estar tomando un café o también paseando por la calle, llamando por teléfono, yendo al trabajo etc. Y todo ello observado por el público. En fin convertir mi vida cotidiana en espectáculo. 

R.S. - Eso esta muy bien, podríamos hacer que el público se desplazase. 

Al final Ricard Salvat y Albert convinieron en que lo mejor sería presentarlo al aire libre y en un espacio acotado. 

Esta primera presentación de lo que se tituló El hombre urbano duró cuarenta y dos horas seguidas. 

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Primera presentación del Hombre urbano en el Festival de Sitges (1983), foto Leopold Samsó

De ahí a presentarlo en un Parque Zoológico sólo había un paso. Este nuevo montaje le llevaría a recorrer durante los próximos cinco años los más famosos zoológicos del mundo, Tel Aviv, Québec, Miami, Londres etc. 

No obstante, las constantes actuaciones por zoológicos de todo el mundo,  fue  creando diversas performances en los próximos cinco años relacionadas con el El hombre urbano. Albert Vidal estuvo siempre influenciado en su vida civil por los personajes que creaba en la ficción. Al recorrer los diferentes zoológicos disfrazado de oficinista y metido cada vez en una jaula, sin darse cuenta fue incorporando a su vida cotidiana ese mismo personaje. Es decir que acabó montando una oficina de dimensiones parecidas a las jaulas que ocupaba en los zoológicos, convirtiéndose de esta manera  además de productor y director, en gestor de sus propios espectáculos. 

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“El hombre urbano”(1983), foto Leopold Samsó

Las próximas obras gravitarán en torno al hombre urbano. Este personaje lo encontraremos vestido del mismo modo, aunque lleno de barro y en una sala de la Universidad dando una Conferencia  sobre reciclaje de los residuos urbanos. Performance presentada en  1985 motivo de la aparición del  libro de Martí Rom: Albert Vidal, 1968-1985. 

Una obra claramente influenciada por su trabajo como gestor de su propia compañía fue El vendedor de helados, 1986. Una vez más, sorprendería a la crítica y al público de los festivales de teatro, al limitarse simplemente a vender helados de vainilla, fresa y chocolate con un carrito ambulante y respondiendo fidedignamente al título de la obra. Cuando los espectadores-consumidores se acercaban al carrito de helados y le preguntaban, ¿ En qué consistía la obra? Albert les respondía que su propia pregunta y la acción de comprar el helado eran parte del guión. Un espectador a sus espaldas comentó; entonces esto quiere decir que yo he estado haciendo teatro toda mi vida! Albert se giró diciéndole; si señor, además es usted la primera persona que ha entendido el verdadero sentido de este trabajo.

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“El vendedor de helados”, foto Ros Ribas

En el mismo año 1986 y a petición del Festival del Verano de Barcelona presenta de nuevo un sorprendente trabajo que romperá una vez más los esquemas de lectura y presentación del mismo teatro de vanguardia.

En esta ocasión y en plena calle del centro de la ciudad, los transeúntes se paraban atónitos, ante una sorprendente imagen viva de un supuesto ídolo social, vestido de blanco y literalmente empotrado en una valla publicitaria y estirado en un diván forrado de hierba sintética. A los pies de la valla y en la misma acera los ciudadanos podían adquirir todo tipo de objetos fetichistas relacionados con el ídolo humano allí presente. En una mesita se ponían  a la ventana camisetas con su imagen, mecheros, reliquias, objetos por el usados, agua el pozo de la casa donde había vivido etc. Esta obra se tituló La aparición

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“La aparición” (1986)

Obras remarcables y girando siempre en torno al espíritu del hombre urbano fueron Kinesis y Exposición viva de 40 personajes. En esta última, personas de la calle eran expuestas cada una en un podium donde estaba escrita su profesión. El público visitaba la galería como si de esculturas se tratase. En la siguiente obra Kínesis estrenada también en la Galería Metrónomo de Barcelona, jugaba con la presencia en vivo, vestido siempre de hombre urbano y la misma presencia,  fotografiada a tamaño natural. 

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Algunos de los 40 personajes de la exposición, Galería Metrónomo (1987)

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Algunos de los 40 personajes de la exposición, Galería Metrónomo (1987)

También en la misma época y a requerimiento del Congreso Internacional de Teatro celebrado en Barcelona, presenta Cosmogonía del hombre urbano. Aquí y en medio de un gran espacio tendido en el suelo se halla el hombre urbano, rodeado de todos las objetos personales, como si de una momia egipcia se tratase. Cada objeto, así como el mismo cuerpo estaban rodeados de un círculo de tiza con la descripción apropiada; llaves del coche, televisor, foto familiar etc.

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“Knesis”, foto Leopold Samsó

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“Cosmogonia del hombre urbano”, foto Ros Ribas

PRIMERA OBRA TELURICA (1987)

Ya eran 5 años de funcionamiento regular en su carrera artística, pareciendo que de nuevo había conseguido una estabilidad y que podría seguir así hasta el resto de sus días actuando en zoológicos y requerido por los más prestigiosos festivales internacionales de teatro. 

Una vez más su espíritu inquieto e investigador le llevaría a romper de nuevo con la seguridad conquistada. Fue a la vuelta de la exposición de arte contemporáneo de Kassel (Alemania) que sorprendido por todo el ambiente comercial y mundano que rodeaba a este tipo de manifestaciones culturales, que decidió una vez  más dar un giro radical a su carrera artística. En pocos días e igual que le había sucedido al final de su época parisina, decide abandonar su de nuevo floreciente éxito artístico y literalmente enterrarse bajo tierra. Sentía la profunda necesidad interior de hundirse en el silencio y abrigo de la tierra, la vuelta a los inicios, a la raíz más antigua, a su ser más profundo. Fue así en el pueblo de Hellín, en el sur de España y de donde era originario su abuelo materno, que estrenó una increíble obra que haría saltar las lágrimas a gran parte del público asistente.

En esta obra-ritual Alma de serpiente trasladó varias toneladas de tierra de albero hasta el templo del pueblo y allí enterrado permaneció respirando con la ayuda de un tubo de goma. Una banda de cornetas y tambores igual que las que se ven habitualmente en las procesiones de Semana Santa, despertaron a la serpiente de su profundo letargo. Pero veamos como el mismo Albert relata las sensaciones de ir habituando progresivamente el cuerpo al hecho de ser enterrado, en un diario de ensayos realizados en su refugio de la montaña. 

Esta obra estrenada en 1987 marca el inicio del posteriormente por él denominado, arte telúrico

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“Alma de serpiente”

EPOCA MADRILEÑA. PRIMER CANTO TELURICO (1990)

Como hemos dicho anteriormente los personajes creados por él en la ficción, se iban convirtiendo sucesivamente en sus propios guías y modelos de vida. Es fácil entonces imaginar como, guiado por el arquetipo de la serpiente, tardó pocas semanas en desmontar toda la infraestructura operativa que había creado en torno al guía-arquetipo; el hombre urbano.  

Durante los dos próximos años, cierra la oficina y se traslada a vivir a Madrid, iniciando allí sus colaboraciones con la industria cinematográfica en lo que serán durante los próximos años, unas veinte producciones entre cine y televisión y en las que trabaja únicamente como actor. No obstante y de esta misma época cabe resaltar una acción-ritual realizada al aire libre y en el centro de Madrid, dentro de una gran excavación de tierra en donde debería ubicarse posteriormente un gran parking de automóviles. Ahí, en esta todavía virgen herida telúrica en medio de la ciudad, presenta una acción-ritual de lo que él denominará “chamanismo industrial”. Las malignas raíces del bien así se llamaba esta obra en la que utilizaba por primera vez un camión de 30 toneladas y una máquina excavadora, al igual que de nuevo una banda de música, concretamente de la Guardia Urbana, cedida para esta ocasión por el mismo Ayuntamiento de Madrid. En esta obra, por  primera vez introdujo paralelamente a las acciones físicas, una extraña forma de canto y sonidos guturales como expresión del sentir de la serpiente y que posteriormente irían tomando forma, siendo este el verdadero origen del canto telúrico.

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Las malignas raíces del bien, foto M.Escalera

En esta acción la serpiente era perseguida por una máquina excavadora y arrancada de las profundidades de la tierra para ser transportada por un camión lleno de tierra, a las afueras de la ciudad.

ESTANCIA EN AFRICA. PERIODO DE REFLEXION RETORNO A BARCELONA (1990)

Siguiendo el itinerario de su personaje-guía abandona la ciudad de Madrid refugiándose durante tres meses en la ciudad de Marraquesh en el norte de África. Allí se instala en un palacio árabe en el centro de la Medina, reflexionado sobre el camino a seguir. Entra en contacto por primera vez con las ceremonias de posesión de espíritus, que tanto deberán influenciarlo en su posterior evolución artística. 

Resuelve volver a Barcelona e instalar ahí su nuevo estudio de trabajo. En una antigua nave industrial vive como un ermitaño urbano empezando las grabaciones de lo que irá siendo el canto telúrico. En el mes de junio y en la excavación de un túnel de una autopista al norte de la ciudad presenta su segundo ritual de chamanismo industrial titulado Canto telúrico a los espíritus de la montaña 

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“Canto telúrico a los espíritus de la montaña”, foto Kim Manresa

En esta acción, abierta únicamente a los medios de comunicación, Albert se presentaba complemente desnudo cubierto del barro del mismo túnel y enmarcado en un triángulo de huesos de toro.Este mismo año y a petición de Manolo Yanes futuro director del Teatro Central en la Exposición Universal de Sevilla crea su tercer trabajo de chamanismo industrial, Canto telúrico a los cimientos del Teatro Central en esta performance pone en juego, la Banda Municipal de Sevilla, una docena de excavadoras y un helicóptero, siendo ésta la primera macro acción de canto telúrico.

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“Canto telúrico a los cimientos del Teatro Central”, foto Efe/ Julio Muñoz

De nuevo en la nave inicia los ensayos de lo que será la segunda parte del Mito del Advenimiento del Príncipe: Aquí la serpiente tras su profundo letargo en las profundidades telúricas de la tierra emprende la búsqueda de la flor del nenúfar, objeto de su amor. Antes de encontrarla  deberá superar el conocimiento de tres entidades simbólicas; el mundo, el demonio y la carne. Este es el inicio de su viaje por el mundo de las tinieblas, aquí la serpiente deberá atravesar un largo y oscuro túnel antes de salir victoriosa de él y amanecer ante las áureas energías del sol. 

EL TELURISMO TANTRICO (1991-1995)

En un rincón oscuro de la nave industrial el Albert personaje-arquetipo-serpiente sigue grabando diariamente sus tenebrosos cantos a la espera de un guía talismán que le acompañe en su nuevo y arriesgado itinerario. La inspiración no tarda en venir. La entrada en el mundo de las tinieblas deberá de ir acompañada de la presencia constante de la muerte como consejera. Gracias a la colaboración del Museo de Zoología de Barcelona consigue recuperar el cadáver de una gacela nacida muerta y colocarla en una urna de cristal en el centro  de la nave templo en la que permanece encerrado todo el día. Este totémico cuerpo en descomposición, presidirá el espacio y los cantos que a modo de oración realiza diariamente la serpiente.  Es con la conciencia de la muerte que inicia su periplo hacia las tres entidades del mundo, del demonio y de la carne.

Esta atmósfera recluida y esotérica es el perfecto limo para la consecución y el desarrollo de lo que irá siendo en los próximos años el Mito del Advenimiento del Príncipe. En esta historia el espíritu de la serpiente tras su profundo letargo en las profundidades telúricas de la tierra, siente en sí el anhelo de un despertar, de un nuevo amor, por ello se despide del silencio y del calor que le han protegido e inicia su itinerario por el exterior. Durante esta transición, deberá atravesar los más recónditos estados de conciencia y las más duras pruebas antes de ser merecedor del amor de la flor. Será así su encuentro con “El mundo”, consiguiendo esquivar las tentaciones y seducciones que podrían alejarla de su propia  esencia. Luego viene el encuentro con “El demonio”en quien descubre a un aliado, sabiendo llegar a su corazón y entender su sufrimiento. Por último deberá hallar en “La carne” la suprema liberación, al mostrar su capacidad de trascender el sexo como energía puramente animal y convertirla en trampolín de amor y conocimiento, celebrando la energía sexual como más alta y sagrada manifestación de la vida. Este será entonces el título de su próximo montaje El mundo, el demonio y la carne.

Para ello precisará de tres actrices-bailarinas para poder escenificar los encuentros de la serpiente con las tres entidades. Esta será la primera presentación de una obra escénica de arte telúrico y para ello Albert deberá  crear su propia escuela  de trabajo corporal, de danza telúrica. De entre 350 candidatas escoge sólo a dos; María de Marías y Marta Casas con quienes seguirá trabajando intensamente en los próximos cinco años. Pero veamos como de María de Marías describe ella misma su experiencia de descubrir el taller de trabajo de Albert Vidal.

Septiembre de 1990 Nave en Poble Nou.

Tras una enorme cortina negra de escenario la “factoría” se convierte en Templo Telúrico velado por la Imagen Reliquia del feto de una gacela.

Visión contemplativa de vísceras en putrefacción Vahos de líquidos seminales

Desnudez iniciática

sacudidas cerebrales:

Convocatoria y primera Transubstanciación 

el Cuerpo- Psique configura un Diamon.

la Imagen irradia belleza,

incluso en su manifestación más oscura o grotesca

sigue habiendo Luz y una turbadora alegría

La Visitación desaparece al cabo de unos instantes

Viajes al trasfondo mítico de los arquetipos humanos

Sólidas fundaciones de lo que Albert Vidal

Insólito y genuino maestro de un nuevo género de Acrobacia

Metafísica denomina: 

Teatro Sin Red 

Incorpora posteriormente a Manu Lagarda iniciando así los ensayos de este próximo montaje. Esta primera obra de arte telúrico oscila entre las energías de la muerte y de la vida: El cuerpo en descomposición de la gacela, sigue presidiendo los ensayos y las esotéricas ceremonias en la nave templo. En ellas, las mismas energías  sexuales sirven de vía de convocación de espíritus y estados de trance. A principios de 1991 Albert y sus tres compañeras abandonan la nave-templo en la ciudad y se retiran al refugio en la montaña. Allí continúan los ensayos de la nueva obra que estrenarán en el Festival de Bayona (Francia).

El hilo dramatúrgico de este trabajo hacía  referencia a la segunda parte del mito del Advenimiento del Príncipe que viene reflejada en los siguientes poemas: 

Diálogo  de Alma de Serpiente con el Mundo:

Mundo: O, tu infirme constancia que en el amor se busca.

Serpiente: ¿De donde procedes tú que en mi espíritu navegas?

Mundo: Soy yo, el Mundo, dicha y riqueza, admirado y 

envidiado.  Conmigo gozarás de lo exquisito.

Serpiente: No de ese soñar se nutre quien su cuerpo en tierra 

descansa.

Mundo: Eres emoción y pensamiento. Tu mirada inmoviliza la 

apariencia. Déjame que te acaricie.

Serpiente: Asperas se me hacen en la piel las adormecientes 

caricias, vanidades de este mundo..

Mundo: Aléjate del incauto que cerca de sí camina.

Serpiente: Lejos yo de mí perderás la mirada que de la ilusión que 

a la cima te llevó la raíz conoce.

Mundo: Sabes que en mí Mundo es un pasar y que a mejores 

Mundos aspiro.

Semilla somos de nuevos Mundos y fruto de los 

pasados.

En ti, Serpiente , nuestro Mundo, con las aguas 

primordiales se fundirá y por ello, dulce guía en mí tendrás.

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María de Marías en el papel del “Mundo”, foto Albert Vidal

Premonición del Demonio

Serpiente: Mis entrañas se funden con la Tierra.

 Bañado en la firme incertidumbre de quien no conoce.

 Porque lleno de amor no separa de sí.

 Desde ese oscuro fondo común te recibo.

Diálogo de Alma de Serpiente con el Demonio

Serpiente: Demonio, rebelde defensor de las fuerzas de la Tierra, 

incomprendido y perseguido guardián de la emoción 

más profunda. 

No vienes tú en contra mía que de mí cercano estás.

Demonio: Serpiente que desde mi misma tierra y emerges, 

pocos como tú mi dolor comprenden.

Serpiente: Quien en ti la sabiduría no intuye

  como a lo maligno de sí mismo te ve.

Demonio: Ni bueno ni malo vivo.

En la oscuridad hallo mi luz.

En el calor y silencio de la Tierra,

Mi sentir

Serpiente: Tú que bajo nuestros pies 

sorteas las raíces de nuestra razón, 

ven  a mi bienamado Diablo.

Demonio: Has sabido comprender el amor del Mundo.

Has sabido comprender el amor del Demonio.

Pero ponte en guardia , Serpiente, 

que a la Carne te conduzco.

 

 

 

Diálogo de la Serpiente con la Carne

Serpiente: Carne irrefrenable

Que al ser, en su lugar más íntimo, alcanzas.

En ti, desuncido el espíritu,

En caballos de amor cabalga

Carne: En ti, sólido el miembro y en tu mirada, amor.

Blanco néctar hallará en ella su luz.

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Marta Casas en el papel de “La Carne”, foto Albert Vidal

Este período de ensayos está documentado en una imágenes tituladas Las cuevas del alma. Sobre los estados de trance y posesión que Albert filmaba sea en su estudio de la montaña o en las cuevas de la isla de Formentera. Inicia Albert un nuevo montaje, en solitario y con la colaboración de una de sus discípulas María de Marías para la puesta en escena. El hilo de la historia será el mismo discurso del letargo de la serpiente y el encuentro con las tres entidades, pero narrado todo por un único personaje que en canto telúrico va citando los pasajes de la historia a modo de oratorio chamánico. El espectáculo llevaba por título Humano humanoen él, aparecía rodeado de antorchas de gas y precedido a la entrada del espacio escénico por tres ciervos vivos que merodeaban entre el público. 

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“Huma, huma”, foto María de Marías

De las imágenes en video tomadas también por María de Marías sobre los ensayos de la obra, nace una colección de fotografías recreadas en el ordenador por Oriol Vilaseca  tituladas Black Buddhas.

Hemos visto anteriormente como tras haber abandonado los escenarios, se cuestiona la validez del estado de ficción, de esta actitud fue principal caballo de batalla El hombre urbano, para luego hundirse en los orígenes sagrados del teatro y ello a través tanto del trance y de la posesión de espíritus, como del sexo y del erotismo, motores esenciales de las energías de la vida. 

No es de extrañar que en cierta manera Albert se vuelva a interesar por la única forma que sobrevive entonces todavía en España de teatro erótico tradicional y que es el teatro de la Revista. Así de nuevo vuelve a adoptar un pseudónimo y con el nombre del Goldy crea la compañía de teatro erótico “Los escarabajos de oro” incursión que hace así en el mundo de los locales nocturnos y para investigar de nuevo sobre las energías del deseo y poder gobernar y trascender las formas de seducción escénica.

“Los escarabajos de oro
“Los escarabajos de oro”

Una vez más se sitúa a los confines mismos del estado de representación, de aquí el alejamiento suyo de la sociedad del espectáculo y su actitud independiente como creador de nuevos lenguajes escénicos.

Con el grupo “Los escarabajos de oro” no se quedó a medio camino, buscó el  límite del estado de realidad en las energías de la seducción  y del erotismo. Eso no podía más que conducirle al acto extremo ante el cual no cabía más interpretación posible.

Para ello Albert se refugió en el nombre de Goldy como director y actor de una compañía de teatro erótico y consiguiendo de esta manera, nunca ser descubierto por los medios de comunicación. 

De estas inmersiones en los ambientes más equívocos del mundo de la noche nació el espectáculo Variedades eróticas estrenado en Madrid en el Teatro Alfil en 1993, aunque en una versión menos arriesgada.

Declaraciones de A.V. a Elena Pita.  “El  Mundo”. Julio, 1993.

Recurrí a un género que había prácticamente desaparecido, las variedades, en el que curiosamente  descubro un  discurso de alta estilización.  Me interesa este género despreciado por  la cultura. 

Durante más de tres meses conviví con el cadáver de una gacela que, encerrado en una urna, yacía junto a mi cama. La descomposición de su cuerpo, unida al olor de los flujos vaginales y del semen, hicieron posibles reflexiones muy profundas sobre la vida: a partir de ahí entendí el sexo como algo sagrado; el sexo como acceso a estados  espirituales.

Cuando te adentras  en la esencia de la Tierra , las limitaciones se desvanecen, se alumbra la libertad.

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“Variedades eróticas”, Pieza breve: el Doctor Mabusse

El doctor Mabusse era una de las piezas cortas de las que se componía este espectáculo. Al empezar narraba frente al público lo siguiente:

Cuidadosamente embalsamado guarde  
A mi amor en sombrío y apartado lugar

El médico forense había logrado recomponer
Las partes más deterioradas de su cuerpo tras el horrible accidente

Ebrio de emoción acudía ante la inmaculada 
Pureza de su bello cadáver desnudo

La suma entrega y el inerme erotismo que emanaba de aquellas carnes en la
Morada del silencio, suscitaban en mi la aparición de morbosos e inconfesables deseos

Anhelando unirme a ella en el trasmundo de las pasiones prohibidas,
Yacía dormido cada noche bajo su losa, preparándome así, para el supremo encuentro
 

Hasta que la realidad y el sueño parecieron
Fundirse  en una inenarrable visión

Este trabajo sirvió de puente y plataforma de experimentación para lo que fue luego el nuevo montaje estrenado en Londres en el Institute of Contemporary Arts con el título Monk of chaos worshipping the bull y en compañía se sus dos fieles colaboradoras Marta Casas y María de Marías. Este se presentaba ya como un  montaje  maduro  fruto por un lado de las incursiones en el submundo del teatro y por el otro de las investigaciones y prácticas sobre estados de trance y posesión de sus frecuentes viajes a Níger.  

Aquí la presencia de la muerte como suprema consejera seguía arropando los cantos telúricos y las mágicas presencias de Marta y María como “dakhinis” o protectoras espirituales del monje del caos. Este montaje fue escogido por el ICA como máximo representante del teatro de vanguardia en España y así mismo presentaban a Albert Vidal como gran Maestro de la vanguardia  escénica Europea. 

Al año siguiente 1994, trasladó su residencia a Londres iniciando los ensayos de una nueva versión del mismo trabajo y bajo el título Monk of chaos and mistresses of death incorporando para este montaje a la actriz mejicana Leticia Roel y actuando en festivales de teatro de vanguardia de gira por Europea. 

Si nos remitimos de nuevo al : “Mito del Advenimiento del Príncipe” podemos considerar aquí que al personaje Albert-serpiente-monje del caos, no le quedase ya más que abrirse camino hacia la luz en pos de la morada del Nenúfar, anhelado objeto de su viaje a través de las tinieblas. 

La transición sin embargo no iba a ser sencilla, era evidente que las experiencias existenciales y artísticas de estos últimos años dejarían una profunda huella en su espíritu. Pero era necesario iniciar un proceso de purificación para proseguir el camino. Aquí no tenía ya mucho sentido seguir paseándose por los teatros de Europa con esta obra fruto de la consagración del viaje a los infiernos que Albert y sus fieles colaboradoras habían realizado juntos. Quizás venía ahora en realidad, la etapa más difícil. Entre el viaje a las tinieblas y el acceso a la morada de la flor, es cierto que debía de haber una etapa de transición, etapa ambigua, inerme y de alguna manera desconcertante. A la morada de la flor había que llegar con el espíritu puro sin el apego mismo de la conquista y todo ello no se podía conseguir con el propio esfuerzo. Había que dejar que las cosas sucedieran por sí mismas, en un estado de total entrega. Referente a esta época comenta en uno de sus escritos: “Omnipotente abandono es ahora cuando más te necesito, ahora que quizás habiendo ya vencido podría dejar de reír”.

Así de este modo se encuentra la serpiente de nuevo en su soledad, habiendo realizado ya su incursión en el mundo de las tinieblas.

ETAPA DEL ORANTE ESTANCIA EN LA INDIA (1996-1998)

A finales de ese mismo año (1995) y a requerimiento del Institute of Contemporary Arts de Londres estrena una nueva obra titulada The worshipper. En este nuevo trabajo ya no se sigue manifestando en el anterior personaje arquetipo de la serpiente, asistimos a un cambio importante, inicio de una nueva etapa; la etapa del orante. Esta obra sin embargo tiene un matiz premonitorio. En la consecución del mito de la serpiente tras haberse realizado a través del mundo, del demonio y de la carne se sigue acercando a la morada de la flor del nenúfar. La serpiente en su estado de devoción tiene la visión, el anhelo y la intuición de lo que devendrá el fruto de su unión con la flor del nenúfar y que será el Príncipe.

Aquí el que será nuevo personaje arquetipo de su mismo creador, aparece dibujado únicamente con los trazos de la revelación; es como una visión que tiene la serpiente sin ser todavía el personaje en su completa manifestación. Por ello la obra se llama The worshipper, título que resume el estado de oración con el cual la serpiente viaja a la morada de la flor del nenúfar, eterno objeto de su amor. En este montaje el personaje intuido del Príncipe inicia su canto desde el centro de siete círculos de piedra, acercándose al público que le rodea para en un acto real y simbólico abrazarse a él en acto de despedida, posteriormente se dirige a lo largo de un camino de fuego hacia la áurea plataforma desde la cual celebrará en danza telúrica, la esencia andrógina del Príncipe. 

Tras  la presentación en Londres y su posterior retorno al refugio en los Pirineos a Albert no le queda más que sumirse en estado místico de contemplación. Así transcurre casi todo el año 1996, siendo en el mes de septiembre cuando vuelve a sentir la llamada de nuevo de la India. Viaja por los estados indios del Maharastra y del Himachal Pradesh para acabar instalándose cerca de un monasterio budista en 

la ciudad de Leh capital del estado Indio del Ladakh el plena Cordillera del Himalaya entre la China y el Pakistan. Allí y a mediados 1998 inicia las grabaciones con Jamiang Dorjé, instrumentista de piwang (violín tibetano de dos cuerdas), de lo que acabará siendo el primer disco de canto telúrico: Sol interior.


“Sol Interior”

Ese mismo año de vuelta  su refugio en los Pirineos lleva a cabo por primera vez una experiencia única en el proceso de evolución del canto telúrico. A las 12 de la noche de un día de otoño convoca a todo el pueblo en la iglesia, para ofrecerles un canto telúrico “a capella” rodeado de flores y velas, este evento telúrico se celebró únicamente para los vecinos del pueblo dando Albert precisas instrucciones de no hacer ningún tipo de publicidad. Al final de dicho concierto Albert convocaba a todos los participantes a cantar juntos siguiendo un patrón energético que él mismo creaba con su propio cuerpo. 

El resultado que está documentado en video como la mayoría de todos sus trabajos, fue revelador y abría un nuevo camino a sus futuras experiencias. Así al año siguiente realiza de nuevo en la India una aún más atrevida y reveladora experiencia. Albert Vidal fue a visitar cerca de la población de Dolanji, en las faldas del Himalaya, a su Santidad el Menri Tritzin, máxima autoridad espiritual de la religión Bon, existente ya en el Tibet antes de la llegada del budismo, para mostrarle sus experiencias en el campo del sonido-energía en forma de canto telúrico. Su Santidad el Menri Tritzin le solició que diera en el monasterio y delante de todos los monjes un concierto de este mismo canto y Albert fue aun más allá y le propuso que al final de la demostración y habiendo percibido algo de esta nueva técnica vocal se sumieran en un canto colectivo todos los monjes, en una improvisación catártica sobre el viaje del alma después de la muerte. Si añadimos que aquella noche se vio sacudido el monasterio por una tremenda tormenta de rayos y truenos, característica de la llegada de los monzones, entenderemos que a veces la realidad supera en mucho a los productos de la imaginación. 

Además de la similitud del canto telúrico con las técnicas vocales de los monjes budistas, algunos expertos observaban también cierta afinidad con los cantos guturales khoomii de Mongolia. Ello es la explicación de cómo tras estos últimos viajes al norte de la India, vaya desplazando su interés hacia las culturas del centro del continente asiático Tuva, Mongola, sur de Siberia etc.

INSTALA SU RESIDENCIA EN MONGOLIA (1999)

A principios de 1999 instala su residencia en Ulanbator, presentando a finales de ese mismo año un nuevo espectáculo concebido y producido enteramente en Mongolia y con la colaboración de toda la plantilla artística del Teatro Khuukheldein. Todo ello gracias a la colaboración del poeta y escritor Bavuugiin Lhagvasuren. Este espectáculo estrenado en el mes de diciembre llevaba por título Muruudliin Khankhuu (El Príncipe de los sueños) haciendo referencia ya a la última parte del mito  y en la cual aparece al final del espectáculo la simbólica figura del Príncipe encarnado escénicamente por una virgen contorsionista, transformada primero en Flor del Nenúfar y posteriormente en alegoría del Príncipe.

En uno de sus frecuentes viajes a España, en los que aprovecha para visitar a su anciana madre, inicia a principios del año 2.000 las grabaciones de su segundo disco de cantos telúricos, en compañía de su amigo instrumentista de teclados electrónicos Xavier Jaumot. Los cantos contenidos en este álbum El despertar de la serpiente expresan en cinco poemas; el sentir del reptil en su letargo y posterior despedida de la tierra.

A principios del 2.001, en compañía de Xavier y de otros músicos, presentan en la sala Bac Art  en Roda de Ter , cerca de Barcelona el concierto espectáculo El despertar de la serpiente, siendo la primera vez que en una gran sala de conciertos incorporan a los cantos telúricos, alta tecnología de espectáculo y un primer acercamiento a las diferentes formas contemporáneas de música electrónica de dance.

Como recordamos mucho  más arriba en este escrito, ya en 1982 y en el espectáculo Cos, a la vuelta de Japón, había realizado entonces su primera colaboración con música electrónica en vivo.

Un tercer disco de cantos telúricos graba ese mismo año en Mongolia y esta vez con el eminente instrumentista de morin khuur,  Chultem Batsaikhan premio honorífico del estado y virtuoso de este original instrumento mongol de dos cuerdas, acompañándose de los sonidos del instrumento de viento ever buree por Khorolnorov Amaraa. Los temas de este tercer disco giran en torno a la última parte del mito: Moghoe ba tsetseg (La serpiente y la flor) y tratan del encuentro entre la serpiente y la flor del nenúfar. Los cinco cantos de los que se compone esta obra discográfica  narran la auto inmolación de la serpiente ante la raíces de la flor para formar parte así del limo del cual succionará la flor las energías vitales. Siendo esta la penúltima parte del mito y que dará paso a la concepción del Príncipe. Cada uno de los cinco cantos de los que se compone la obra expresan la energía y sentido de los siguientes cinco poemas. Escritos por Albert  en su residencia de Ulanbator, Mongolia.

“Cantos de amor de la serpiente a la flor del nenúfar
“Cantos de amor de la serpiente a la flor del nenúfar”

En la primavera del año 2.002, gracias a la colaboración del Coronel Purevsuren, director del Penitenciario de Alta Seguridad de Baganuur, consigue instalarse en esta prisión a ciento treinta kilómetros de la capital de Mongolia y formar un grupo de doce prisioneros que con gran entrega y vocación se  sumergirán a diario en las raíces profundas del canto telúrico.   El Coronel mismo de la prisión se mostró muy emocionado al escuchar las grabaciones que con aquellos reclusos había conseguido realizar.

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Albert en el gimnasio de la prisión grabando los cantos telúricos

Fruto de esta insólita experiencia, queda la recopilación de los cantos publicada en disco compacto en el Volumen-II de la colección de canto telúrico sobre el Mito del Advenimiento del Príncipe.

De vuelta  a su estudio en Ulanbator,  se entrega fervientemente a la redacción de la obra Cantos, danzas y discursos del Príncipe con la ayuda de Idesh Otgontuya como asesora en la  dramaturgia.

En un año de afortunados encuentros artísticos, coincide en Ulanbator con el gran Maestro Mijid Dovchin originario del oeste de Mongolia y músico de ikhel, otro interesante instrumento tradicional de cuerda y con quien realiza grabaciones de canto telúrico, en preparación  a un próximo proyecto.

De nuevo en su estudio en los Pirineos, a finales del mes de agosto del 2.003 inicia los  ensayos con Xavier Jaumot incorporando posteriormente a Jordi Rallo como percusionista, de la obra Cants, danses i discursos del Príncep que presentarán en el mes de octubre en el Teatro Principal de Olot, con una entusiasta acogida de crítica y público. 

Presentación de “El Príncep” al TNC., foto  DogoneFFF
Presentación de “El Príncep” al TNC., foto DogoneFFF

Este texto  es en realidad la consecución de un proceso de trabajo iniciado   a principios de la década de los noventa y que recorre toda la evolución del Mito del Advenimiento del Príncipe.

Aquí se presenta ya  el Príncipe como personaje existente y frente al público. Manifiesta su visión telúrica del mundo y  tras hablar de sus progenitores, la serpiente y la flor del nenúfar, expone en su discurso que el Príncipe es algo que todos llevamos dentro.

En su versión en catalán, se estrenó en el mes de octubre del 2.003 y posteriormente en lengua castellana, se estrenó a principios de enero del 2.004, en el marco del Festival Internacional de Teatro de Málaga

 En octubre del mismo año, nace su hijo Noé fruto de la unión con  Odgerel Ochirjav de nacionalidad mongola, compañera sentimental suya de los últimos años, en aquel lejano país del centro de Asia. 

 En el mes de noviembre el Teatre Nacional de Catalunya presenta oficialmente “El Príncep” en Barcelona, su ciudad natal. Para esta ocasión Albert llega al TNC a lomos de un burro y acompañado de dos músicos, Jordi Rallo al dolak y Xavier Macaya a la viola de rueda.

Entrada triunfal de Kugu al TNC, 2005
Entrada triunfal de Kugu al TNC, 2005

Posteriormente  gira el espectáculo por España  y en el mes de julio viaja  con su esposa a los Montes Altai en el oeste de Mongolia donde realizan un video sobre los últimos testimonios de la cultura chamánica. 

En el mes de enero del año 2006  se traslada  con su familia a la ciudad de Sevilla ,interesado en estudiar las raíces del cante flamenco y su relación con el canto telúrico. Su investigación le lleva a las montañas de Rif  en el norte de Marruecos en donde conoce a Layashi El Fassi, director de la Orquesta  de Música Andalusí de Xauen, quien le introduce  a las practicas sufis del grupo “Ibn-el-Arabi” también de Xauen. Este encuentro se materializará en un  espectáculo que juntos presenta en el Festival Entreculturas de Tortosa bajo la dirección de Ricard Salvat.  En esta presentación Albert canta poemas de  Rumi y Ibn-el-Arabi acompañado de los músicos y oficiantes sufis. 

En la primavera del año siguiente crea un nuevo espectáculo basado en la deconstrucción  de “El  Príncipe”  y titulado “Soy la solución”.  Lo estrena en Buenos Aires en el teatro “El Nudo” permaneciendo una temporada.  En octubre cambia de nuevo de residencia y se instala  con su familia en Vidra, en la Masía La Plana, lugar de creación de tantos espectáculos de Albert.

La presencia de  su hijito Noe le lleva interesarse por la narraciones de cuentos infantiles. Prepara desde allí un nuevo espectáculo “Joan de l´Os” y con la colaboración con Xavier Macaya, Pitu Andreu y que habían trabajado con el ya en la ultima versión del “El Príncipe” presentada en Granada y Sevilla. Se incorpora posteriormente un tercer músico, Ricard Vallina.  

Paralelamente a este nuevo grupo de teatro forma un nuevo grupo de música llamado “Telur” junto con su antiguo colaborador Jordi Rallo. Presentan en Madrid, en el Teatro de la Abadía  el concierto de cantos telúricos  “Sueños y alucinaciones de un enano enamorado”.

Presentan el octubre en el Festival de Temporada Alta de Girona tras casi un año de ensayos el nuevo montaje “Joan de l´Os” fruto de su investigación sobre las raíces telúricas de la tradición oral de la cultura popular catalana.


Sueños y alucinaciones de un enano enamorado, foto Rebecka Bíró


Joan de L’Ós, foto Rebecka Bíró